
El hotel rural La Parada del Cid se encuentra
rodeado de bosques de encinas, sabinas, robles y
pinos. Espinosa de Cervera es mayormente un
pueblo dedicado a la agricultura y a la ganadería,
por lo que del pueblo hacia el sur nos encontramos
con campos cultivados y en barbecho entre
extensiones de bosque de sabina. Pero del pueblo
hacia el norte lo que más abunda son los bosques de
sabina o enebro, y también de encina.
Es en estos bosques donde se puede ir a pasear
tranquilamente y con un poco de suerte, y si no se
hace mucho ruido, se podrá ver alguno de los
ejemplos de fauna que pueblan nuestros montes.
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Se ven corzos en la zona de las hoces y los pinares
de Talamanquilla.
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Vista de un jabalí. Los jabalís se ven más en la
zona del monte encina y por las laderas de Cervera.
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También abundan la perdiz, el conejo y la liebre.
Más de una vez se han contado historias de estar
sentado rato en una piedra y al levantarse, saltar
de debajo la liebre.
Por encima del valle de la ermita domina una loma
llamada la Cuesta, donde anualmente se sube en
procesión, tras la cual los mozos del pueblo dan
comienzo a la Carrera, un descenso a todo correr en
dirección al pueblo.
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Siguiendo el camino que deja la ermita de San Gines
a nuestra derecha nos adentraremos en el monte
encina, famoso por su espesura y donde, con suerte,
se puede llegar a ver de lejos algún jabalí. Lo
recorren varios caminos, ideales para ir a pie o
bien en bicicleta o quad.
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Por el camino del pueblo a la ermita de
Talamanquilla, si giramos a mitad de camino a la
derecha internándonos en el sabinar, llegaremos a la
tenada de la Cortadiza, bajaremos al valle para
pasar al siguiente, y seguiremos el curso del río
arriba.
Este valle, o también conocido como hoz, nos
deleitará con hermosas vistas de peñas, como la peña
del Buho, la peña la Corta o la peña la Larga. Si
vamos en quietud, será posible ver alguno de los
buitres que forman una colonia permanente en la
zona.
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Uno de los buitres que habitan en la segunda Hoz.
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El curso del río esta salpicado de continuos giros y
peñascos, que al final nos llevarán a las praderas
que hay por encima de las Hoces.
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