Esta excursión se realiza por un valle conocido como
las hoces y que nos llevará entre pinares hasta el
valle de la ermita de Talamanquilla. La
duración aproximada es de unas 3 horas.
El recorrido arranca al final de la calle Alta,
tomando el camino conocido como el de los Pozos, a
unos cien metros enlazaremos con otro camino que
bordea los límites de los campos de cultivo. Pasados
como unos 800 metros cogeremos un camino a la
izquierda dirección a La Cortadiza, donde
llegaremos a una pradera con tenada. El camino
discurre entre bosques de sabina, o enebro.
Desde aquí bajaremos al primer valle para a
continuación cruzar al siguiente valle, que es el
que seguiremos curso arriba, descubriendo
maravillosos paisajes y unas inmensas peñas donde
vive una colonia de buitres. Al final del valle
saldremos a dar con el camino de la ermita a
Doñasantos, lo tomaremos a la izquierda (o
dirección noroeste) hasta llegar a la ermita de
Talamanquilla. Aquí el camino va entre frondosos
pinares.
En la ermita hay merendero y fuente, un buen sitio
para retomar fuerzas. El camino de vuelta nos lleva
deshaciendo unos 100 metros el camino que nos ha
llevado hasta el recinto de la ermita, y tomando el
camino del pueblo que lleva a la carretera. Aquí
podemos bajar al pueblo por la carretera o seguir un
camino de carros que nos llevará directamente a
La Parada del Cid.
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